El curricán de superficie es una de las técnicas más efectivas para la captura de atún, bonito y otros grandes túnidos. No hace falta un equipo complicado: con el aparejo correcto, una lectura razonable del mar y la velocidad adecuada, las opciones de captura suben mucho. Aquí te explicamos cómo montarlo desde cero.
Antes de empezar
Asegúrate de llevar una buena línea: nuestros señuelos aguantan mucho peso, así que si algo cede a mitad de la pelea suele ser la línea por no ir suficientemente gruesa — el señuelo no va a fallarte. Prepara también una caña a la altura de las capturas que esperas ese día. Súmale señuelos de curricán de superficie con quilla direccional y emerillones con rodamientos de bolas, para que la línea no se retuerza.
1Coloca cada señuelo a una distancia prudente
Nada de esto es nuevo si ya practicas curricán: cada señuelo va separado del barco, normalmente a partir de unos 50 metros aproximados. Lo distinto aquí es la ventaja de la quilla direccional — hace que el señuelo se desplace solo hacia babor o estribor, pescando en agua limpia en vez de en la estela del motor. Puedes combinar varias unidades, una por caña, sin que se crucen entre sí.
2Monta el sistema de cardumen
El sistema Tunaris funciona bajo un principio sencillo pero muy efectivo: imitar un cardumen de peces en pánico, con una presa fácil rezagada al final que concentra el ataque.
- Coloca el Cedar Marea Completo como bloque de atracción principal — genera vibración y espuma constante en superficie.
- Al final, añade el Cedar Marea Final en un color diferente al resto del cardumen. Al quedar rezagado, imita una presa herida, que es justo lo que desencadena el ataque instintivo del atún.
- Conecta el señuelo final mediante un emerillón con rodamientos de bolas, para que gire sin retorcer la línea principal.
3Ajusta la velocidad al día, no a la especie
La velocidad ideal ronda los 3-6 nudos, según las condiciones del mar de esa jornada — no hay un número fijo válido siempre. La mejor referencia es el propio señuelo: si chapotea en superficie y deja una estela de espuma visible, vas a la velocidad correcta.
4Cubre el máximo de superficie
Uno de los errores más comunes del curricanero que empieza es trabajar con un único señuelo. Con la quilla integrada de los señuelos Tunaris, cada unidad se desplaza varios metros hacia babor o estribor desde el eje del barco — usando una unidad a cada lado, cubres un barrido mucho mayor de agua limpia en cada pasada, sin cruzar líneas.
5Revisa el aparejo antes de largar
- Que el anzuelo final no tenga óxido ni deformaciones en la punta.
- Que el emerillón gira libremente sin rigidez.
- Que las conexiones estén correctamente cerradas.
- Que el señuelo final sea de un color diferente al resto, para que el depredador lo identifique como el blanco principal.
6Mantenimiento después de cada jornada
Lava con agua dulce y deja secar en la bolsa de malla transpirable incluida — alarga notablemente la vida útil de cada componente. Si el stinger recibe el ataque y queda dañado, el sistema de quitavueltas rápido permite sustituirlo sin desmontar el aparejo completo.
Si quieres ver el aparejo en movimiento antes de decidirte, en nuestras redes tienes vídeos del nado de cada señuelo en condiciones reales de mar y muchas muchas capturas. Visítanos en Tiktok e Instagram @tunaris.es .